Cómo llevar las finanzas de tu negocio (por dónde empezar de verdad)
Por
Eduardo Amézquita ↗CEO de Butter. 30+ años en mercados financieros. Citibank, Cantor Fitzgerald, BMV.
2 min de lectura

Muchos dueños creen que "llevar las finanzas" de su negocio es tener los recibos ordenados y pagarle a tiempo al contador. Eso es cumplir, no es llevar las finanzas. Llevar las finanzas de tu negocio es saber, en cualquier momento, si estás ganando, cuánto aguantas y qué decisión te conviene. Y para eso no necesitas un título en contabilidad: necesitas mirar tres o cuatro números y entender qué te dicen.
Llevar las finanzas de tu negocio no es contabilidad
La contabilidad mira hacia atrás: registra lo que ya pasó para cumplirle al SAT. Llevar las finanzas mira hacia adelante: usa esos números para decidir qué hacer. Tu contador te dice cuánto vendiste; las finanzas te dicen si esa venta te dejó algo y si te alcanza para el mes que entra. Son cosas distintas, y confundirlas es la razón por la que tantos dueños tienen la contabilidad al día y aun así no saben si su negocio va bien.
Por dónde empezar: separa tu dinero del dinero del negocio
El primer paso, y el más ignorado: deja de mezclar tu bolsa con la caja del negocio. Cuando sacas efectivo del cajón para el gasto de la casa y metes de tu tarjeta cuando falta, ningún número sirve —no sabes qué es del negocio y qué es tuyo. Una cuenta separada y un sueldo fijo para ti no es burocracia: es la única forma de que los números signifiquen algo.
Los tres números que sí tienes que conocer
No son veinte. Son estos:
- Tu margen: de cada peso que vendes, cuánto te queda después de costos. Si no lo sabes, estás vendiendo a ciegas.
- Cuánto aguanta tu caja: cuántas semanas puedes operar si mañana bajan las ventas. Es tu colchón, y casi nadie lo mide.
- Tu punto de equilibrio: cuánto necesitas vender para no perder. Por debajo de ahí, cada día abierto te cuesta.
Con esos tres ya decides mejor que la mayoría de los negocios de tu tamaño.
No necesitas un sistema caro, necesitas claridad
He visto dueños comprar software carísimo que nunca abren, y otros que con una hoja bien pensada toman mejores decisiones. La herramienta no es el punto: el punto es tener los números frente a ti, en un lenguaje que entiendas, a tiempo para actuar. Empezar simple y de verdad vale más que un sistema complejo que no usas.
Empieza por saber dónde estás parado
No puedes llevar las finanzas de un negocio que no has medido. El Check-Up financiero gratis de Butter es el primer paso: metes tus ventas, costos y gastos, y Buck te devuelve tu margen, cuánto aguanta tu caja y tu punto de equilibrio —en minutos y sin jerga. Para tu comercio, lo aterrizamos en CFO para comercio y retail. Y si hoy tus ventas ya no cubren tus gastos, empieza por aquí.