Finanzas para PYMEs

“Mis ventas no cubren mis gastos”: qué revisar, en orden

Por

Eduardo Amézquita

CEO de Butter. 30+ años en mercados financieros. Citibank, Cantor Fitzgerald, BMV.

2 min de lectura

Línea de ventas cayendo bajo el umbral de gastos, glow dorado sobre fondo pine

Vendes, trabajas, el negocio se mueve, y aun así el mes no cierra. Es una de las sensaciones más angustiantes de tener un negocio. La buena noticia: casi nunca es un misterio. Es uno de cuatro números, y se revisan en orden. Aplica a cualquier negocio de comercio que vende y aun así no cierra el mes.

1. ¿Cuánto necesitas vender para no perder? (punto de equilibrio)

Primero, lo básico: ¿conoces tus ventas mínimas para cubrir todo? Si tu punto de equilibrio es 150 mil y estás vendiendo 130 mil, el problema no es un gasto suelto: es que estás vendiendo por debajo de tu línea. Sin este número, todo lo demás es adivinar. (Cómo sacarlo, paso a paso, en cuánto necesitas vender para no perder.)

2. ¿Cuánto te queda de cada venta? (margen)

Si vendes arriba de tu punto de equilibrio y aun así no alcanza, revisa tu margen. De cada 100 pesos que vendes, ¿cuánto se va en el costo de lo que vendiste? Si tu costo subió (proveedores más caros) y no ajustaste tus precios, tu margen se encogió sin que lo notaras. Vendes lo mismo, pero te queda menos.

3. ¿Cuánto pesa tu estructura? (gastos fijos)

Renta, sueldos, servicios: lo que pagas vendas o no. Si crecieron poco a poco (un sueldo más aquí, una renta más alta allá) pueden estar comiéndose lo que ganas. La regla simple: si tus gastos fijos pesan más de lo que tu margen aguanta, te aprietas aunque vendas bien.

4. ¿Dónde está tu dinero? (inventario y cuentas por cobrar)

A veces el negocio sí gana, pero el dinero no está en la caja: está dormido en inventario que no rota (tu rotación de inventario) o prestado a clientes que pagan tarde. Ganas en el papel y sufres en el banco. Aquí el problema no es de ganancia, es de flujo.

El orden importa

Revisar al azar te lleva a apagar el fuego equivocado (bajar un gasto chico cuando el problema es el margen, por ejemplo). Por eso se hace en orden: equilibrio, margen, gastos fijos, flujo. Cada uno descarta o confirma dónde está la fuga.

Cómo verlos todos de una vez

En el Check-Up financiero gratis de Butter ves los cuatro con tus números reales —tu punto de equilibrio, tu margen, el peso de tus gastos fijos y cuánto aguanta tu caja— y Buck te dice cuál es la fuga, en lenguaje humano y en minutos. Sin registro y sin que nadie te persiga después.