Cómo calcular el precio de venta de tus productos (sin dejar tu margen al aire)
Por
Regina Amézquita ↗CSO de Butter. 5+ años en estrategia financiera. Involucrada en proyectos de crecimiento en salud, transporte, consumo y retail.
3 min de lectura

Le pones el doble al costo y listo. Es la fórmula más común en el comercio —y también la que más margen deja tirado en el piso. Calcular el precio de venta de tus productos no es multiplicar por dos: es asegurarte de que cada venta cubra todo lo que te cuesta tener la tienda abierta, no solo lo que le pagaste al proveedor.
"Costo por dos" no es una estrategia de precio
Duplicar el costo se siente seguro, pero es una corazonada disfrazada de fórmula. A veces te deja de más y espantas al cliente; a veces te deja de menos y trabajas todo el mes para nada. El problema es que ese "por dos" solo mira el costo del producto, y el producto es apenas una parte de lo que te cuesta venderlo.
Para calcular el precio de venta, cuenta todo lo que te cuesta vender
Antes de ponerle precio a algo, súmale su parte de lo que sostiene la tienda:
- El costo del producto: lo que le pagas al proveedor, más flete y mermas.
- Tus gastos fijos: renta, luz, sueldos, la terminal. No los paga "la tienda en general" —los paga cada producto que vendes, en su proporción.
- Lo que quieres que te quede: tu margen no es un sobrante, es parte del costo de seguir abierto el mes que viene.
Si fijas el precio ignorando los gastos fijos, tu "ganancia" es una ilusión: existe en el ticket pero no en la caja.
Markup y margen no son lo mismo (y confundirlos cuesta caro)
Aquí se tropieza medio comercio. El markup es cuánto le subes al costo; el margen es cuánto te queda de cada peso que vendes. Un producto que te cuesta 100 y vendes en 150 tiene 50% de markup, pero solo 33% de margen. Si crees que ganas 50% y en realidad ganas 33%, cada descuento y cada promoción los decides con el número equivocado. La diferencia la explico a fondo en Cómo calcular el precio de venta sin perder margen.
El precio también lo pone tu mercado
Tus costos te dicen el piso: por debajo de ahí, pierdes en cada venta. Pero el techo lo pone lo que tu cliente está dispuesto a pagar y lo que cobra el de enfrente. Calcular bien no es solo cubrir costos; es saber cuánto espacio tienes entre tu piso y ese techo, y decidir si compites por precio o por algo que el de al lado no da. Sin conocer tu piso, esa decisión la tomas a ciegas.
Ponle precio con tus números, no con una corazonada
El precio correcto no sale de multiplicar por dos: sale de conocer tu costo real, tus gastos fijos y el margen que necesitas para seguir. En el Check-Up financiero gratis de Butter metes tus ventas, tus costos y tus gastos, y Buck te dice qué margen te queda hoy de cada peso y cuánto necesitas vender para no perder —en minutos y en lenguaje humano. Para tu tienda, lo aterrizamos en CFO para comercio y retail.